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Glosario vivo

Por qué publicamos un glosario vivo

Un indicador no es un titular. Es una medición con organismo, canasta o universo, frecuencia y salvedades. Este glosario existe para que esas fichas no se den por sabidas en cada nota.

En la conversación cotidiana, “inflación”, “dólar” y “actividad” se usan como si cada palabra nombrara un único objeto. En las publicaciones oficiales hay varios objetos, a veces con el mismo apellido. El IPC no es la canasta básica; el tipo de cambio oficial no es el MEP; el EMAE no es el empleo. Si la redacción no declara cuál está usando, el archivo se vuelve una colección de porcentajes incomparables.

Las fichas de esta página no reemplazan al informe del organismo. Dicen qué mide cada serie, quién la publica, cada cuánto sale y qué matiz de interpretación aplicamos en Skyudyog. Cuando el organismo cambia la base o revisa un mes, la ficha se actualiza. El glosario es vivo porque las series lo son; no porque improvisemos una definición nueva para cada portada. El método detrás está en Metodología; el uso en contexto, en Coberturas.

Quien llega a esta página desde una nota puede leer solo la ficha que necesita. Quien llega de primera vez puede recorrer las cuatro rúbricas: precios, cambio y reservas, actividad y trabajo, sector público y externo. En todos los casos, la regla es la misma: sin fuente no hay cifra en Skyudyog.

Series y documentos de trabajo
Cuadros de seguimiento de indicadores oficiales.

Precios

Precios

IPC

Qué mide: la variación de precios de una canasta de consumo representativa, con ponderaciones fijas hasta que el organismo actualiza la base. Quién lo publica: INDEC. Frecuencia: mensual. Cómo lo leemos: nunca solo el nivel general. Pedimos rubros, núcleo, estacionales y regulados, y anotamos si el mes está empujado por un ajuste tarifario o por un estacional. La interanual pesa más que el dato de un mes para hablar de tendencia.

Canasta básica total

Qué mide: el valor de una canasta de bienes y servicios que define umbrales de pobreza e indigencia en la metodología del INDEC, distinta de la canasta del IPC. Quién lo publica: INDEC. Frecuencia: mensual. Cómo lo leemos: como umbral, no como “la inflación de los pobres”. No la usamos para deflactar salarios ni para reemplazar al IPC. Sirve para hablar de cobertura de un ingreso, no de un índice general de precios.

Salario registrado (RIPTE)

Qué mide: la remuneración imponible promedio de los trabajadores estables registrados. Quién lo publica: el organismo de seguridad social que da a conocer la serie RIPTE. Frecuencia: mensual, con rezago. Cómo lo leemos: siempre deflactado cuando hablamos de poder de compra. El RIPTE no cubre informalidad ni no registrados; un alza del RIPTE no autoriza a decir que “los salarios” subieron. Se cruza con paritarias y con empleo registrado, no se deja solo en el párrafo.

Cambio y reservas

Cambio y reservas

Tipo de cambio oficial

Qué mide: la referencia de pesos por dólar que el BCRA publica según la serie —mayorista o minorista, según el cuadro. Quién lo publica: BCRA. Frecuencia: días hábiles. Cómo lo leemos: como ancla regulatoria y de contratos, no como el único precio de la economía. Si hay más de una referencia oficial, nombramos cuál. No la promediamos con el MEP para inventar un “dólar Skyudyog”.

Dólar MEP

Qué mide: una paridad implícita que se reconstruye con operaciones bursátiles de bonos o CEDEARs, según la práctica de mercado documentada en series públicas. Quién lo publica: no es un tipo de cambio oficial; se observa en datos públicos de MAE/BYMA. Frecuencia: intradía en ruedas hábiles. Cómo lo leemos: con volumen. Un cruce sin operatoria no entra como “el” MEP del día. Nunca se presenta como recomendación de compra.

Reservas internacionales

Qué mide: el stock de reservas que el BCRA informa, en la definición de cada cuadro. Quién lo publica: BCRA. Frecuencia: alta, con series diarias o de muy corto plazo según el informe. Cómo lo leemos: bruto por separado de cualquier lectura neta. Si restamos encajes u oro, el criterio es el del propio Banco Central o queda marcado como estimación. Un cambio de stock se explica por renglón cuando el informe lo permite.

Tasa de política monetaria

Qué mide: la tasa de referencia que el BCRA usa como instrumento de política —el nombre exacto cambia con el régimen y se cita como en la comunicación oficial. Quién lo publica: BCRA. Frecuencia: cuando hay decisión de política o publicación de la tasa vigente. Cómo lo leemos: en términos nominales y, cuando hay inflación del mismo período, con una lectura real explícita. No la traducimos a un “rendimiento para el ahorrista” de un producto particular.

Actividad y trabajo

Actividad y trabajo

EMAE

Qué mide: un estimador mensual de la actividad económica, próximo a un PIB de alta frecuencia, con desagregado sectorial. Quién lo publica: INDEC. Frecuencia: mensual, con rezago y revisiones. Cómo lo leemos: nivel, variación y aportes. Un mes positivo contra un mes muy negativo no se titula recuperación. Las revisiones se incorporan a la serie propia; no defendemos un preliminar ya corregido.

Producción industrial

Qué mide: el volumen de la actividad manufacturera según el índice industrial del INDEC, con apertura por ramas. Quién lo publica: INDEC. Frecuencia: mensual. Cómo lo leemos: con la salvedad de que una rama pesada puede mover el índice sin describir a las pymes. Contrastamos, cuando existe, con indicadores de construcción u otros sectoriales, sin fusionarlos. Siempre nombramos la base y si el dato es desestacionalizado.

Desocupación

Qué mide: la proporción de desocupados sobre la población económicamente activa en los aglomerados de la EPH. Quién lo publica: INDEC. Frecuencia: trimestral. Cómo lo leemos: junto a la tasa de actividad y al empleo registrado. Una baja de desocupación con caída de participación no se cuenta como mejora plena. El dato no cubre de la misma manera al empleo rural ni a todos los aglomerados pequeños.

Sector público y externo

Sector público y externo

Recaudación tributaria

Qué mide: los ingresos tributarios efectivamente informados por el fisco nacional —y, cuando citamos provincias, por el fisco local. Quién lo publica: organismos fiscales y el Ministerio de Economía, según el cuadro. Frecuencia: mensual. Cómo lo leemos: desagregada por impuesto y, cuando hay IPC del período, en términos reales. Más pesos no son más actividad. Los derechos de exportación pueden inflar un mes agrícola sin decir nada sobre el impuesto al valor agregado del comercio minorista.

Balanza comercial

Qué mide: la diferencia entre exportaciones e importaciones de bienes en el intercambio declarado. Quién lo publica: INDEC. Frecuencia: mensual. Cómo lo leemos: saldo, precios y cantidades cuando el organismo los publica, más destinos y rubros. Un superávit por caída de importaciones no es el mismo fenómeno que un superávit por más toneladas exportadas. No la usamos como atajo de “hay dólares” sin mirar reservas y servicios.

Oficio

Errores de lectura más comunes

Cuatro atajos aparecen una y otra vez en la conversación económica. Los listamos porque los cometemos menos cuando están escritos. No son pecados ajenos: son tentaciones de cualquier mesa que cierra a las 18:00 con un PDF largo y un titular corto.

  • Comparar con una base no estándar. Un “respecto de 2019” o un pico elegido a mano puede ser legítimo si se declara. Deja de serlo cuando se presenta como “la” variación. En Skyudyog la comparación por defecto es la que el organismo usa en el cuadro —mes anterior, mismo mes del año previo— y cualquier otra se nombra como ejercicio.
  • Confundir inflación mensual con inflación interanual. Un mes de 2% no es “inflación de 2%”. La interanual acumula doce meses y cambia de historia. Titular una con la otra es el error más barato y el más caro para el lector.
  • Leer series nominales sin deflactor. Recaudación, salarios y gasto público en pesos corrientes pueden subir mientras caen en términos reales. Si no hay deflactor declarado, no hay “mejora” en nuestro texto.
  • Ignorar revisiones y datos preliminares. El EMAE, el comercio exterior y varias series fiscales se revisan. Publicar un preliminar como definitivo, o dejarlo en el archivo cuando ya fue corregido, es una inexactitud silenciosa. La serie propia se actualiza; la nota, si corresponde, lleva corrección.

Límite

Qué no publicamos

No publicamos un tipo de cambio futuro, ni un “piso” o “techo” presentado como dato. No publicamos señales de compra o de venta, ni lecturas que se disfracen de consejo para un portafolio. Quien busque eso no va a encontrarlo en las coberturas ni en este glosario: la línea está también en el pie de cada página. La economía se puede explicar sin convertir al lector en cliente de una mesa de dinero.

Tampoco publicamos cifras sin organismo, fecha y, cuando aplica, cuadro. Un número que “circula” en un chat o en un informe privado sin identificación no entra. Si hacemos una estimación propia —por ejemplo, un recálculo de brecha o un deflactor aplicado a una serie oficial— se marca como estimación y se describe el procedimiento. El silencio sobre el origen no es un estilo; es un error. Para ver cómo se aplica en los dossiers, está Coberturas; para el procedimiento de verificación, Metodología.